
Hace tiempo, a raíz de un texto de Alberto Chimal sobre las que eran, a su juicio, las 10 mejores novelas de ciencia ficción, le comenté a dicho autor en su blog que había leído Experiencias Extremas, S. A., de Christopher Priest y que me había encantado.
En respuesta, Chimal me recomendó que leyera El glamour. Me llevó varios meses encontrar esta novela en una librería de viejo. Hasta la fecha, me ha sido imposible conseguir El mundo invertido o El prestigio, también de Christopher Priest, que mi sobrina Yunuen me había recomendado previamente.
Disfruté mucho la novela, si bien el final me dejó un tanto perpleja pues no lo comprendí del todo. Lo mismo me sucedió con Ubik, de Philip K. Dick, y fue el mismo Chimal quien, en una reseña sobre esta obra, me iluminó aspectos que yo no había entrevisto siquiera y que me llevó a la conclusión de que Ubik es una novela verdaderamente aterradora.
Reconozco que soy una principiante en ciencia ficción. Fuera de algunos cuentos maravillosos y de las tres novelas mencionadas, sólo he leído Crónicas marcianas, de Ray Bradbury, un libro extraordinario en verdad.
Sin embargo, pese a mis tropiezos con los finales o a mis lecturas poco sagaces de las novelas de este tipo, la forma en que Christopher Priest examina temas como "el glamour" (que no diré qué es porque se trata precisamente del tema de la obra), la memoria o la realidad virtual es completamente fascinante.











